El Día de Canarias es el 30 de mayo. Banderas blancas, azules y amarillas adornan las escuelas, las plazas de los pueblos y los restaurantes. El gofio es hoy imprescindible, así como las cuerdas vibrantes de un timple. Sombreros negros, cachorros, en las cabezas de los hombres, cabras y pescado seco…
A pesar de mi falta de inclinación patriótica, me doy cuenta de que un día como éste puede ser especialmente emotivo. Ayer me enjugué una lágrima con el rabillo del ojo mientras veía la esperada y preparada actuación escolar de mis hijos con bailes y cantos tradicionales. ¿No es agradable disfrutar de estar encarnado en este maravilloso lugar, o en mi caso, de ser bañado aquí?
El restaurante del Centro está actualmente cerrado por obras de renovación, pero las mujeres que trabajan hoy han puesto batatas a cocer. Es un día comunitario, un día especial para comer juntos. Rosi, nuestra encargada de la limpieza, ha hecho pella de gofio y ha comprado plátanos canarios para llevar a los pisos con el cambio de toallas. Plato blanco – toalla azul – plátanos amarillos.
¡Una cultura de bienvenida cálida!
Es este lugar con sus tradiciones, sabores, música y melodía lingüística el que se ha acercado a mi corazón y hace que este lugar y su gente sean también mi hogar… Sin ningún patriotismo.
Mikaela Nowak